"Es inevitable, cuando aparece, te relajas por completo..."
Es una larga noche, las veredas mojadas, una suave y constante lluvia sigue en pie, parece acabar pronto, pero ya estoy en camino y no puedo retroceder. Mis pies pesan y ya no puedo respirar. Todavía puedo ver su rostro sonriendo.
Han pasado unos pocos días desde que volvió para despedirse, me hizo llorar todo lo que no pude. Apretó fuerte mi mano y sólo cerré los ojos para verlo, las lágrimas escaparon, huyendo del cuarto dónde las había metido, respiré profundamente, abrí los ojos y ahí estaba, era una sensación, sin imagen, pero su energía es inconfundible. Trajo sólo los mejores recuerdos juntos, esos abrazos, risas y todo lo que compartimos. No tuve tiempo para demostrar más, pero mal no hice. Volvió y se despidió.
Encendí uno a pocas cuadras de casa, de nuevo me siento relajado por completo, es inevitable, tenía que despedirme. Todavía tengo una parte de vos, para expresar a mi modo lo que nos unía, un lugar único será, Un lugar, para nosotros.
Dejé todo para hacer lo posible de que esto no pasara, se que voy a tener otras oportunidades. No espero nada nuevo, espero lo que dejé. No fui cuerdo, pero mi ser, mi esencia ya los deposité. Si quiere, sabe donde estoy. Quizás pueda perdonarme...