Mostrando entradas con la etiqueta Libro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Libro. Mostrar todas las entradas

5/9/15

"Margor, el magnífico" - Parte 1

A paso firme transitaba por las recónditas calles oscuras de la vieja ciudad. Admirando las estructuras de décadas atrás, aún enraizadas al cemento. Ojos bien abiertos, atentos al paso de los demás. Con su walkman y sus audífonos pequeños, sólo escuchaba las viejas canciones de los 80's.
Era un hombre de baja estatura, largos pies, barba prominente y un tapado marrón que le cubría casi todo el cuerpo. Cada tanto se lo escuchaba tararear y se le podía oír su voz gruesa, como esos locutores de radios antiguas.

Un día de ruidosos truenos y luminosos relámpagos, casi a punto de largarse un gran tormenta, se lo vió sin su tapado, sin su walkman y a pie desnudo. Corría de una esquina a otra, frenando y pegando un salto. Una señora de unos 80 años, lo llamó al nombre de "Margor", como si lo conociese y le dijo: -Margor Te volviste loco hoy? Que te pasa? Por que no volvés a tu casa? Vamos, vamos, te acompaño.- Él frenó, inclinó su cabeza consintiendo, apoyo el brazo de la señora a su hombro y caminaron juntos.

Hace ya tres días que nadie lo ha vuelto a ver, los viejos vecinos hablaban por debajo sobre "Margor", pero nadie contestaba mis preguntas acerca de él.
Mi libro se iba a tratar sobre esas calles y esos viejos monumentos, pero mi días cambiaron. Hoy quiero saber quien es él, "Margor"...

12/4/08

Capítulo 2: El Agente Miller


El Agente Felipe Miller, superior del FBI, era el encargado de la búsqueda de Gisela, y empezó por llamar a Facundo, el último en verla, para que declare como fue la situación, antes de que desaparezca ella y él de la fiesta.

- A ver Felipe, contame todo con detalles lo que pasó en la fiesta antes de que desaparezca Gisela.

- Yo estaba disfrutando de la fiesta, cuando la vi a ella, vestida de Gatubela, y no la reconocí, así que fui a encarármela, digamos que me la quería levantar, porque estaba muy linda. Entonces veo que va para la cocina y decido ir para allá, cuando me la encuentro le digo - “Siempre quise tener a Gatubela como mi Condesa” - y ella me contestó - “Hay gracias, me dejaste sin palabras” - y se empezó a reír, y me dice - “Facundo?” – Sí le contesto, me había reconocido, y nos quedamos charlando un ratito de nuestras vidas, ya que hacía una semana que no nos veíamos, y después se fue con las 2 Cervezas para el salón, donde estaba la fiesta, y ahí desapareció, no la vi nunca mas.

- OK, perfecto, gracias, esto lo grabé, por las dudas, para que no haya problemas, en un futuro.

- Esta bien, no hay problema, no me molesta, porque mientras sea para ayudar a encontrarla.

- Y vos después de eso, te fuiste, cuando terminaron de hablar, te quedaste un ratito más, como fue.

- No me empecé a sentir mal del estómago, y fui a saludar a un par de amigos, con los que había ido y me fui, la busqué a Gisela en ese momento, para saludarla, pero no la veía, así que me fui sin saludarla.

- La hora exacta la sabrás? Por si me llegan a decir al horario que la vieron salir, para saber si fue antes o después de que te fuiste vos.

- No, exacta no, pero eran eso de las 3 de la mañana, porque entre 10 a 15 minutos antes pregunté y eran 2:45hs.

- OK, igual viene bien eso, muchísimas gracias por tu tiempo y tu colaboración, nos vamos a comunicar con vos si sabemos de algo. Suerte.

- Igualmente, y sí, por favor avísenme, porque estoy muy preocupado.

El FBI empezó a buscar primero el paradero del auto de Gisela, ya que podía ser la mejor pista de donde podía estar. Finalmente lo encontraron a unos 5Km de donde vivía Gisela. Estaba en un callejón de una Villa de Emergencia.

- Lo último que me podía faltar este año, tener que buscar el cuerpo de una pendeja pelotuda, que desparece por irse con cualquier chabón que se le cruza, con facha, y encima encontrar el auto, en la Villa. La re putísima madre que la parió. – Le decía Miller a su compañero.

- Está bien, cálmese Miller, si esta con mucho cansancio, el Jefe ya le dijo, tómese unos días, no sea cosa que termine el año con Stress.

- No, estoy bien, no me vengas con esa pelotudez del Stress, porque eso es producto de la mente, si uno se maquina el cerebro con que va a tener Stress, lo va a tener, es como el dolor de cabeza.

- Puede ser, igual yo sigo con los viejos pensamientos. Bueno dejémoslo ahí, vamos hasta a Villa, a ver que podemos hacer.

- Se va a hacer difícil conseguir información ahí, encima que somos el FBI, si fuésemos la Policía, por ahí algo se podía averiguar, pero siendo el FBI, te puedo apostar 100 mangos que estos Negros de mierda no te van a decir un carajo.

Llegando a la Villa de Emergencia, les avisan por el radio, que hay disturbios, con los lugareños y la Policía, que estaba vigilando el auto.

- Entre ésta Policía, y los de la Villa, no sé quien es mas Negro, siempre pasa lo mismo, lo único que tenían que hacer es vigilar el auto, y nada más. Porque no son los Negros de la villa los que arman quilombo, ya estuve varias veces, en este tipo de casos, y no hacen nada, más que mirarte con cara de orto, son los Policías los que meten púa.

- Sí, ya sé, a mí también me paso estar en estos casos, y los vi metiendo púa, yo no lo podía creer, está el FBI al lado de ellos, que somos más que ellos y no les importa un carajo.

Llegaron Miller y su compañero y se pusieron a hablar con la Policía, para saber cuál era el problema con los Lugareños. Porque había tanto desorden.

- Porque tanto desorden Comisario, si lo único que tenían que hacer era controlar el auto que se les pidió que buscaran, nada más.

- Señor, los habitantes de la Villa, empezaron a molestar a mis muchachos, y nos tiraban con botellas, sillas, maderas, etc. No podíamos hacer nada, más que ahuyentarlos con las escopetas, igual están cargadas con balas de goma, no pasa nada, igualmente ya está llegando la ambulancia, por si pasa algo, Señor.

- Está bien, dejalo ahí no te preocupes, igual ya pueden retirarse, ahí esta llegando nuestro equipo especial, para estos casos. – Le decía Miller al Comisario, mientras le señalaba la camioneta negra que estaba estacionando.

- OK, cualquier otra necesidad o ayuda que necesiten, avíseme, Señor. Saludos y suerte con la búsqueda.

- Gracias Comisario. Igualmente.

La vida del Agente Miller, era muy difícil, estaba más tiempo trabajando que con su familia. Él tenía 2 hijos, uno de 10 años y otro de 6. Su mujer que le reclamaba que esté más tiempo con sus hijos, aunque sea los fines de semana. La madre de Miller que se había mudado con ellos, desde hace un año, cuando murió su esposo, el padrastro de Miller.

Él siempre decía que no había persona más molesta que su Madre viviendo con él y su familia, lo detestaba, todo el día encima de él, encima de los chicos, comprándoles golosinas, cuando sabía que él no quería, ya que tiene una obsesión con los dientes. Si ve una carie, llama al dentista urgente, para pedir turno ya, y llama al trabajo para tomarse el día. Es uno de los pocos casos en lo cuales se toma el día en el trabajo, otra de sus obsesiones, el Trabajo.

Ésa es la vida del Agente Miller, igual que todas, pero complicada y molesta para él.

4/4/08

Capítulo 1 - La Desaparición

- Quién es ése?

- Cómo? No te escucho boluda.

- Si sabes quién es ése!!! El de la capa negra, Drácula, Boluda.

- Que se yo nena, estamos en una fiesta de disfraces.

- Andate a cagar conchuda, es tu fiesta y no sabes quién es quién!!!! Me voy a buscar otra Cerveza.

- Traeme una, please.

- Dale OK. Stella no?

- Obvio!!.

Gisela fue a buscar las cervezas, y al entrar en la cocina, se encuentra con Drácula, que le dice:

- Siempre quise tener a Gatubela como mi Condesa.

- Hay, gracias, me dejaste sin palabras – Contesta Asombrada ella.

45 minutos después Nadia se empezó a preocupar, y empezó a buscar por toda su casa a Gisela, empezando por la cocina. Buscó durante 20 minutos, cuando terminó de revisar todo y preguntando a quien se le cruzara, si la habían visto, se dio cuenta que tampoco estaba el muchacho Drácula y se preocupó, sin sentido alguno. Lo sintió como una corazonada.

- Mierda, dónde se pudo haber metido esta pelotuda? – Se dijo a sí misma.

- Bueno, dejo de preocuparme, se habrá ido a algún lado con alguien, y la debe estar pasando bomba. Igualmente le voy a mandar un mensaje al celular, por las dudas. – Pensó, mientras se fue a buscar la cerveza, que no le trajo Gisela.

Mientras todos disfrutaban de la fiesta, inclusive Nadia, se corta la luz.

- Que raro – Le dijo Nadia a un amigo, con el que tenía onda. – Es imposible esto, si acá tenemos un grupo electrógeno, se tendrían que haber encendido las otras luces, las de emergencia.

- Voy a ver que pasó.

- Te acompaño? – Le dijo Daniel, el amigo.

- Dale, porque me da cagazo el sótano.

- No tengas miedo linda, para eso estoy Yo. – Se rió con picardía.

- Jajaja, gracias, estoy más tranquila entonces.

Mientras todos los demás esperaban que vuelva la Luz, salían al patio, a la luz de la luna, para seguir disfrutando de la fiesta, que estaba buena, entretenida. Y algunos se quedaron adentro con velas, que les dejó Nadia, para que tengan más intimidad. Mientras trataba de solucionar el problema.

- Nadia!! Se zafó un cable acá, debe ser éste el problema.

- A sí, es del grupo electrógeno, espera que lo pongo y ya esta. Vuelve la fiesta!!!.

- Vaaamooos!!!.

La fiesta volvió, pero Nadia seguía sin encontrar a Gisela, y cada vez se preocupaba más. No estaba en ninguna parte de la casa, ni en el patio, ni siquiera estaba afuera de la casa, con lo cual también se dio cuenta que no estaba el auto de ella.

Eran las 7 de la Mañana del Domingo, y la fiesta ya había terminado. Sin dudar al levantarse y terminar de limpiar la casa, Nadia agarro el teléfono, y llamó al celular de Gisela, quien después de 15 veces de insistir no contestaba. Tampoco quería llamar a la casa y preocupar a la Mamá ya que no sabía si estaría allí o no. Agarro su ropa, se vistió y salió con el auto hasta la casa de Gisela, para ver si estaba el auto en la puerta.

- Esta mina me está preocupando muchísimo, no esta el auto, ni siquiera fue capaz de mandarme un mensaje para decirme “Estoy bien Nad, no te preocupes”. – Pensó en voz alta Nadia.

Hablando con los amigos que fueron a la fiesta, pregunto quien cornos era Drácula, y le dijeron que era Facundo y lo primero que hizo fue llamarlo.

- Facundo?

- Si, Nadia, que pasa, te noto preocupada.

- Sabes algo de Gisela, justo desaparecieron los 2 juntos de la fiesta y me quedé preocupada, porque no me aviso nada que se iba.

Ahí fue cuando Facundo, le comentó que la vio en la Cocina y después no supo mas nada de ella.

Los 2 muy preocupados, empezaron a llamar a todos para ver que había pasado, si alguien la había visto. Nadie supo nada de Gisela, nadie la había visto salir de la casa, en ningún momento, y eso que había gente fuera de la casa, en el patio. En el rincón menos esperado, había alguien.

Al final decidieron llamar a la casa, para saber si sabía algo la Madre, pero tampoco sabía nada, y lo primero que fueron a hacer es acompañarla y hacer la denuncia, pero como siempre, no se puede hacer una denuncia por desaparición de una persona si no pasaron 24hs de su extravío. Buscaron hasta el lugar menos pensado que podía llegar a estar, pero nunca lograron encontrarla, ni averiguar sobre su paradero.

Pasadas las 24hs fueron inmediatamente a hacer la denuncia, y la policía empezó a buscar. Juntaron a todos los que estuvieron en la fiesta, y le preguntaron uno a uno, donde la vieron por última vez. Pero todos la vieron por última vez en la casa, con Nadia, o con Facundo, (Drácula en ese momento), pero ninguno la vio salir de la casa. Pero todo el mundo estaba de acuerdo, con que se había ido antes del corte de luz. Ya que en el momento que Nadia empezó a preguntar, en la fiesta, todos se fijaron si la veían y no la veían.