A paso firme transitaba por las recónditas calles oscuras de la vieja ciudad. Admirando las estructuras de décadas atrás, aún enraizadas al cemento. Ojos bien abiertos, atentos al paso de los demás. Con su walkman y sus audífonos pequeños, sólo escuchaba las viejas canciones de los 80's.
Era un hombre de baja estatura, largos pies, barba prominente y un tapado marrón que le cubría casi todo el cuerpo. Cada tanto se lo escuchaba tararear y se le podía oír su voz gruesa, como esos locutores de radios antiguas.
Un día de ruidosos truenos y luminosos relámpagos, casi a punto de largarse un gran tormenta, se lo vió sin su tapado, sin su walkman y a pie desnudo. Corría de una esquina a otra, frenando y pegando un salto. Una señora de unos 80 años, lo llamó al nombre de "Margor", como si lo conociese y le dijo: -Margor Te volviste loco hoy? Que te pasa? Por que no volvés a tu casa? Vamos, vamos, te acompaño.- Él frenó, inclinó su cabeza consintiendo, apoyo el brazo de la señora a su hombro y caminaron juntos.
Hace ya tres días que nadie lo ha vuelto a ver, los viejos vecinos hablaban por debajo sobre "Margor", pero nadie contestaba mis preguntas acerca de él.
Mi libro se iba a tratar sobre esas calles y esos viejos monumentos, pero mi días cambiaron. Hoy quiero saber quien es él, "Margor"...
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