Largas líneas cruzadas, huellas que descubrir.
En el cruce me paré, y mi caja enterré.
No tardó en llegar y un beso me robó.
Sabía que poco iba a durar, pero el día cayó.
Corrí y corrí. Años sin olvidar.
Mucho por que llorar y un hecho por el que sufrir.
Sus alas vi cerrar; petrificadas en mí.
Eterno el recuerdo, eterno su resplandor...