30/11/10

Una Vida, Muchas Opciones


Cuán grande podía ser esa pantalla si mis ojos no se reflejaban, inoportuno e ineficiente al final, inentendible e inspirado por demás…

A veces cuando salgo de trabajar y camino para volver a casa me pongo a observar lo que me rodea, yo como en mi mundo, veo cosas que los demás no ven. Observo en silencio cada gesto y movimiento de aquel que viene, inspirado en una canción del Ipod y feliz por encontrarse con ella. Al fondo, ella no estaba igual, no podía creer que ya tenía más de 60, que usaba un bastón grande y que su rostro ya no emitía felicidad…

También a veces veo el movimiento de los autos y calculo su velocidad, fanático por la matemática y la física comencé a darme cuenta cuándo podía cruzar y cuándo no, más lento más veloz, más luz y hasta sin el giro. Él con su celular, seguro su mujer, su mirada para nada feliz esperando que la persona que se le cruza sea ella para destriparla toda con su Porsche y así pagar una indemnización y salir liberado, como siempre, nada nuevo…

Al final de todo el idiota soy yo, el boludo que siempre da todo y se queda solo, soy yo, este lugar no es para mí, nadie me entiende, ni siquiera pueden leerme, hay gente que si, pero son pocos, pocos ellos que hasta son amigos y no desconocidos, no hay un anónimo o lejos que pueda entender mi forma, mi ser, mi razón…