14/1/18

"Hoy... Quizás Mañana."

Hay noches en las que quiero llorar. ¿Por qué? No lo sé...
Regresar a mi "Hogar".
No se donde es, no se quien soy.
A veces me despierto de un gran sueño, o quizás sueño que así es.
No te conozco, pero te siento.
Cada palabra confusa que sale de mi boca, cada reacción que perturba en mi pecho.
Eso eres, o quizás fuiste.
Una imagen retratas de mi. Una imaginación.
Mentiras transformadas en verdad.
Sólo para engañarnos.
Desfiguré mi alma. Arrebaté mi corazón.
¿Lo sientes latir?
Una lágrima cae tras otra.
Pisamos el río, dejamos la huella.
Crucé y no te encontré... Quizás ya te perdí.
Fuiste; soy; seremos.
Casi como un holograma, pasaste sobre mí.
Un fantasma.
No debo estar aquí, no debí decirte que sí.
Explícame: ¿Cómo puedo ser tú? ¡Si no se que soy!
Responde... Habla.

29/12/17

“Ahí vienen los rojos...”

Son basura, escoria, son esa mancha de aceite en la camisa, esa que sabes que no vas a sacar. Son la violencia. Son la antítesis de la igualdad. Son los que piden sin dar, sin responder por sus actos...

“SON LOS ROJOS...”

“Los pasos se escuchan desde el interior del edificio. Desde las ventanas se ven miles y miles de pasos marchando. Grandes telas de colores demuestran quienes son. Al pasar unos minutos se distingue mejor, mejor sus pasos, sus banderas y sus mochilas cargadas, quizás sus ojos, luego los grandes pañuelos y cascos tapando sus rostros. -“Esos no son el pueblo”- Grita alguien desde la ventana. La primer respuesta deja mucho que desear. Luego la espesa negra niebla invade el lugar. Las vibraciones de tales emociones, repercute en el exterior. A medida que la temperatura aumenta, un monstruo interno comienza a gritar, desfigura los pocos rostros al desnudo, las venas se inflaman y el cerebro colapsa. La gran masa mide a su rival, la primer muestra de fuerza. Ya transformados en “Orcos”, olían la debilidad. No importaban las grandes telas de colores. No había ideales. Lo primitivo les invadía y comenzaron a chillar. Golpeaban sus pechos, mostraban sus dientes. Arrojaban sus rocas y apabullaban a su rival. Ese territorio era tomado por una especie en extinción. Luchaban por imponerse ante lo natural... Ante la evolución.”

8/12/17

"Vlad Kali"

Destruir para Construir... Cerrar círculos para aprender...

Hay años, en los que me siento a pensar, dejo absolutamente todo de lado para entender lo que me rodea. Este año pienso que soy un muñeco en alquiler, pero gratis. Y está constatado.

Si necesitas una mano, te dan un joystick, para que los ayudes a ganar.

Cuando soy psicólogo soy uno de los mejores amigos, ese que siempre está, el que sabe que decir, cuando y como. Pero cuando soy el paciente, mi problema es una "Boludes".

Cuando tengo el dinero, soy la mejor compañía. Cuando mi billetera está vacía... "Hoy hay arroz, espero que te guste..."
Mi guía, quién me representa hoy... KALI.

2/11/17

"Siempre Voy A Amarte..."

No hay tiempos para el amor, no hay momentos para extrañarlo.
Se olvidan datos, fechas, horas, lugares. Pero no las sensaciones.
Uno puede no perdonar en su mente, pero el corazón es diferente.
A veces hay que crecer, tropezar, quebrarse. Y a veces entender.
Yo me partí en mil, para estar en todo. Pero no lo logré.
Así se destruyó, todo lo que se construyó.
Mi culpa? Tu culpa? La de otros? A quien le importa.
Sólo siento que debo volver a encontrarte. Por que nunca te olvidé.
Me siento en la terraza, fumo, observo el cielo. Y todo eres tú.
Hay días que más triste estoy y es cuando más pienso en vos.
Tu voz en mi mente me hace sonreír. Me hace ser feliz.
Todos me dijeron loco... Que sería fácil olvidar.
Pero yo puedo olvidar todo, menos esa sensación...
La de escucharte, la de calmarme, la de sentirme lleno.
La de saber que lo único que siento, es quererte, amarte.
Aunque sea tarde para vos y para los demás, se que voy a poder verte.
Sonreírte y saludarte. Capaz abrazarte y llorar al darme la vuelta.
Y también llorar si no me sueltas...
Voy contra el mundo, contra los tiempos... Por que hay algo que sé:

No hay tiempos para el amor, no hay momentos para extrañarlo.
Se olvidan datos, fechas, horas, lugares. Pero no las sensaciones.